Con casi golpeó la mitad del camino marca en su gira australiana, la princesa del pop Britney Spears tomó el tiempo para tomar el sol en el puerto de Sydney ayer.
Después de llegar a la ciudad portuaria el sábado, la cantante pasó el día en el yate de los medios de comunicación millonario propietario Paul Ramsay Oscar, el barco en el que Lady Sonia McMahon espectacular cayó y se rompió las costillas a principios de este año, informa The Daily Telegraph.
Descansando en un bikini, Britney abordó la embarcación en Woolloomooloo con sus hijos Sean Preston, 4, y Jayden James, 3, manager-novio Jason Trawick - y un ejército de seguridad.
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